PARRILLA ROCK Y SAZON
Nápoles · 2005 → Bogotá · Hoy
No hemos cambiado una sola proporción desde que el bisabuelo Vincenzo cultivó la primera masa madre. Porque la prisa es el único enemigo de lo excepcional.
No somos un restaurante de moda.
Somos una obsesión que lleva un siglo sin resolverse.
En 2005, Vincenzo Ferrante plantó en tierra napolitana una semilla invisible — un cultivo de levaduras salvajes que se alimentaría de harina y agua cada día sin excepción. Hoy, esa misma entidad biológica respira bajo nuestro techo en Bogotá, viajó protegida en un jarrón de terracota a través del Atlántico, y ha sido dividida y alimentada por cuatro generaciones de manos que se negaron a usar atajos.
La pizza napolitana auténtica no es una técnica. Es un acto de fe. Cada disco de masa que sale de nuestras manos ha fermentado exactamente 72 horas, se ha cocido en exactamente 90 segundos a exactamente 450°C sobre piedra volcánica del Vesubio, y ha sido construido con ingredientes que tienen su origen certificado en la Campania italiana. No hay sustitutos. Nunca los hubo.
Cada capítulo, una decisión que definió quiénes somos hoy.
Don Jorge enciende el primer carbón en un modesto local del barrio Restrepo, con su guitarra eléctrica y la receta de su abuela.
Los hijos se unen al negocio, incorporando cortes innovadores sin perder el espíritu rockero.
Reconocidos como punto de encuentro obligado para amantes de la parrilla y el buen rock, amplían el local.
Con una nueva imagen pero el mismo fuego, Parrilla Rock y Sazón sigue escribiendo historia al ritmo de las brasas.
Haz clic en cualquier imagen para explorarla — arrastra para ver más.
Hay restaurantes que fabrican comida. Nosotros fabricamos convicciones. Estos son los tres principios que nunca hemos negociado en 100 años de historia.
Honramos la técnica del carbón de leña, heredada de generaciones, para despertar los sabores más puros de cada corte.
El rock no solo suena: se vive. En cada plato, la energía y la actitud rebelde que desafían lo unconventional.
Seleccionamos carnes de productores colombianos, apoyando la economía local y garantizando la frescura que nos distingue.
Tres generaciones avivando el fuego que nunca se apaga.Conoce nuestro arte →